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Agregado el 27 Ago. 2017 en

Milo De Angelis
Nacimiento1951
IdiomaItaliano
CiudadMilán
Provincia
PaísItalia
En el FIPREdición 25
Milo De Angelis

Milo De Angelis

Es docente en una cárcel de máxima seguridad.  Ha publicado numerosos libros de poesía, entre ellos Somiglianze (Guanda, 1976), Millimetri (Einaudi, 1983), Terra del viso (Mondadori, 1985), Distante un padre (Mondadori, 1989), Biografia sommaria (Mondadori, 1999), Tema dell’addio (Mondadori, 2005), Quell’andarsene nel buio dei cortili (Mondadori, 2010), Incontri e agguati (Mondadori, 2015). Es autor además de la obra narrativa La corsa dei mantelli (Guanda, 1979) y del volumen de ensayos Poesia e destino (Cappelli, 1982). En 2007 Mimesis pubblicó un libro de entrevistas, La parola data, y Mondadori reunió su obra en verso bajo el título Tutte le poesie di Milo De Angelis. Es traductor del francés y de las lenguas clásicas. En español se publicaron cuatro libros: Por ese arrebato innato (trad. Maria Julia De Ruschi, ed. Melusina, Buenos Aires 2004), Antología poetica (trad. Erika Reginato Muñoz, Monte Avila, Caracas 2007), Biografía sumaria (trad. Maria Julia De Ruschi, Hilos, Buenos Aires, 2011) y Tema del adiós (trad. Paul Viejo, La Palma, Madrid, 2016). Fue incluido además en  Esplendor en las sombras. Tres voces italianas contemporáneas (trad. de Elena Tardonato Faliere y María Cecilia Micetich, Huesos de Jibia, Buenos Aires, 2015).

 

De Encuentros y emboscadas (2015)

 

Versiones de Paul Viejo

 

 

Esta noche le gira la vena
al universo y, como ves, yo salgo
de mi piedra para seguir hablándote
de la vida, de ti y de mí, de esa vida tuya
que observo desde grandes nocturnos y te escruto y siento
un vacío en la frente que nunca se extingue, un vacío
torrencial que se agitaba en el rojo de los ojos
y que ahora vuelve y ahora vuelve
y detiene la danza de las sílabas
donde te mostrabas rítmicamente y tú
te ofendes por una voz monocorde y tú
pierdes la madeja de los días y destrozas
tu única clepsidra y te paras y querría
ayudarte como siempre pero no puedo
hacer sino fugarme de este asedio como un partisano
y mirar la oscuridad que oscila entre tus sienes y te castiga,
hijo mío.

 

 

Questa sera ruota la vena
dell’universo e io esco, come vedi,
dalla mia pietra per parlarti ancora
della vita, di me e di te, della tua vita
che osservo dai grandi notturni e ti scruto e sento
un vuoto mai estinto nella fronte, un vuoto
torrenziale che ti agitava nel rosso dei giochi
e adesso ritorna e ancora ritorna
e arresta la danza delle sillabe
dove accadevi ritmicamente e tu
sei offeso da una voce monocorde e tu
perdi il gomitolo dei giorni e spezzi
la tua sola clessidra e ristagni e vorrei
aiutarti come sempre ma non posso
fare altro che una fuga partigiana da questo cerchio
e guardare il buio che ti oscilla tra le tempie e ti castiga,
figlio mio.

 

 

*

 

El tiempo era tu único compañero
y entre aquellas almas ignoradas
te vi caminando
por la línea de las chimeneas
te abrías las venas
entre un gramo y otro gramo
susurrabas el himno de los cuerpos perdidos
en el turno de noche
decías buscadme
buscadme bajo las palabras y tenías
una falda azul y un rostro
errado y escrutabas en tu mano
una línea única y la nada
comenzó a tomar forma.

 

 

Il tempo era il tuo unico compagno
e tra quelle anime inascoltate
vidi te che camminavi
sulla linea dei comignoli
ti aprivi le vene
tra un grammo e un altro grammo
bisbigliavi l’inno dei corpi perduti
nel turno di notte
dicevi cercatemi
cercatemi sotto le parole e avevi
una gonna azzurra e un viso
sbagliato e sulla tua mano
scrutavi una linea sola e il nulla
iniziò a prendere forma.

 

 

*

 

Una brillantez de fósforo te diferenciaba
y te amenazaba, en el tercer curso,
te pedía cada vez una nota más alta, el ejemplo
perfecto del mercenario: has estado entre la gloria
y el sacrificio humano
y elegiste ya no tener nada.

Pero hoy ha resurgido en ti
la antigua arremetida, una porción de valor,
que te llama por tu nombre entre la policía y los sonámbulos
del andén veintidós: “¿Te acuerdas de mí?
Vivo aquí”. “Recuerdo aquella versión
de Tucídides tan complicada. Solo tú… Solo tú”.
“Toiósde men o táfos eghéneto…”.

Todavía conservas el juicio
del estudiante clamoroso, el adjetivo
que se posa sobre el folio y se eleva, la frase
de un idioma canónico y nuevo del que traduces
al instante con los ojos entornados. ¿Dónde estás?,
te pregunto en silencio. ¿Dónde estamos? Los frutos
se quedan dentro y arden en secreto
en un tiempo alejado de la luz,
en un remolino de libélulas o en una piedra.

 

 

Una lama di fosforo ti distingueva
e ti minacciava, in classe terza,
ti chiedeva ogni volta il voto più alto, l’esempio
perfetto del condottiero: sei stato tra la gloria
e il sacrificio umano
e hai scelto di non avere più nulla.
Ma oggi ti è riuscito
l’antico affondo, il pezzo di bravura,
chiamandomi per nome tra la Polfer e i sonnambuli
del binario ventidue “Ti ricordi di me?
Io abito qui”. “Ricordo quella versione
di Tucidide difficilissima. Solo tu…solo tu”.
“Toiósde men o táfos eghéneto…”.
Hai ancora il guizzo
dello studente strepitoso, l’aggettivo
che si posa sul foglio e svetta, la frase
di una lingua canonica e nuova, quel tuo
tradurre all’istante a occhi socchiusi. Dove sei,
ti chiedo silenzioso. Dove siamo? I frutti
restano dentro e bruciano segreti
in un tempo lontano dalla voce,
in una giostra di libellule o in un sasso.

 

 

*

 

“Me he alejado, lo ves, del campo
de nuestros partidos iridiscentes
y me encontrarás aquí, bajo las palabras:
el cuaderno ha sido mi único compañero
y ahora, ves, en la mano está la línea de la muerte.

Solo tú puedes salvarme, solo tú
con un tiro cruzado prodigioso.”

 

 

“Mi sono allontanato, vedi, dal campo
delle nostre partite iridescenti
e mi troverai qui, sotto le parole:
il quaderno è stato il mio unico compagno
e ora sulla mano, vedi, c’è la linea della morte.
Solo tu puoi salvarmi, solo tu
con un tiro all’incrocio prodigioso.”

 

 

*

 

Dulce nada
que me has llevado por un puro sonido
a través de los años, cuando todo se extendía
por los largos cuentos de los padres
y un mundo desconocido nos llamó…

… y tú, en cambio, lúgubre nada del exilio,
nada de las almas sin respuesta,
nada enfurecida y sanguinaria,
resto de flores cortadas…

dulce nada y lúgubre nada
vosotras seréis siempre la misma cosa.

 

 

Dolce niente
che mi hai condotto negli anni
del puro suono, quando tutto si diffondeva
dalle vaste novelle dei genitori
e il mondo sconosciuto ci chiamò …
…e tu invece, cupo niente dell’esilio,
niente delle anime senza risposta,
niente infuriato e sanguinante,
ustione del fiore reciso…
dolce niente e cupo niente
voi siete la stessa cosa per sempre.

 

 

*

 

No hay duda, eres tú, reconozco
el ataque de tus respuestas cuando te preguntaban
y las ventanas del Gonzaga mostraban un patio inmenso
y, afuera, todo se parecía al silencio de los olmos
una nota caía desde la sotana negra y te salvabas
se volvían a abrir nuestras voces puras y tú estabas cubierto
de voces y se formaba una melodía oculta y ya estaban
los números en las camisetas, los números justos para cada uno,
y se aproximaba, con su viva sonrisa, el rostro
del partido.

 

 

Sei tu, non c’è dubbio, riconosco
l’attacco delle tue risposte quando venivi interrogato
e le finestre del Gonzaga mostravano un cortile immenso
e tutto, fuori, assomigliava al silenzio degli olmi
scendeva un voto dalla tonaca nera e tu eri salvo
riapparivano le nostre pure voci e tu eri sommerso
di voci e si formava un’occulta melodia e c’erano
già i numeri sulla maglia, i numeri giusti per ciascuno,
e si avvicinava, con il suo sorriso vivente, il volto
della partita.

 

 

*

 

Por lo tanto, amiga mía, tú eres esa dicha sin dios
que alcanza esta mañana tierno golfo
y me dice al teléfono ahora sé ahora sé
que del final más violento
puede brotar este bien, una espiga
de átomos felices donde nazco
y veo el brillo infantil de un camino y somos
el fruto de un contraste magistral
que prepara día tras día una carta de amor.

 

 

Dunque, amica mia, sei tu questa gioia senza dio
che giunge a un tenero golfo stamattina
e mi dice al telefono ora so ora so
che dalla fine più violenta
può scaturire questo bene, una spiga
di atomi felici dove nasco
e vedo il chiarore infantile di un sentiero e noi siamo
il frutto di un contrasto magistrale
che prepara giorno dopo giorno la lettera d’amore.

 

 

*

 

Encuadre. Una mujer sola,
en la suavidad de la niebla. Viviana. Mira
el ocaso, me llama, repite alegre
el curso de las carreras, dispara
de puerta a puerta, de estación a estación,
repite en pocos metros la rotación de los planetas
y después regresa aquí, junto al quiosco
donde la he conocido por un suspiro, la he visto deslizarse
por las fechas de los diarios, la he perdido, reencontrado,
resucitada y después, en el culmen, terminada como un poema
que renace arrojándose en el blanco.

 

 

Inquadratura. Una donna sola,
nella dolcezza delle nebbie. Viviana. Guarda
il tramonto, mi chiama, ripete giocosa
il filo delle corse, scatta
da porta a porta, da stagione a stagione
ripete in pochi metri il tragitto dei pianeti
e poi ritorna qui, all’ingresso dell’edicola
dove l’ho conosciuta per un soffio, l’ho vista scorrere
tra le date dei giornali, l’ho perduta, ritrovata,
risorta e poi finita e culminante, come una poesia
che rinasce precipitando nel suo bianco.

 

 

*

Te vuelvo a encontrar en la estación de Greco
delgado como una cuchilla y perforado por un clavo
que tú llamabas poesía poesía poesía
y el heroico invierno de un tiempo contrario
a la vida de malabarista… y yo querría
hablarte pero te agazapas en el silencio,
herido, te detienes en el andén más apartado,
te recolocas los dedos
con la garganta seca de fendrimetrazina,
y los párpados iluminados por miles de frecuencias
mientras la policía irrumpe en el ruido eléctrico
y reduce cada milímetro tuyo a un análisis de sangre…
…querría hablarte, mi único amigo, hablar solo contigo,
tú que has entrado en el horror y has caminado
por el borde de las cunetas, por la tensión muscular
de cientos de noches de insomnio, y te has salvado
por nada… y yo ahora te rechazo
y te amo, como se ama a una semilla fértil y desesperada.

 

 

Ti ritrovo alla stazione di Greco
magro come un rasoio e ulcerato da un chiodo
che tu chiamavi poesia poesia poesia
ed era l’inverno eroico di un tempo
che si oppone alla vita giocoliera…e vorrei
parlarti ma tu ti accucci in un silenzio
ferito, ti fermi sul binario tronco,
fissi il rammendo delle tue dita
con la gola secca di fendimetrazina,
e la palpebra accesa da mille frequenze
mentre la Polfer irrompe nel sonno elettrico
e riduce ogni tuo millimetro all’analisi del sangue…
…vorrei parlarti, mio unico amico, parlare solo a te
che sei entrato nel tremendo e hai camminato
sul filo delle grondaie, nella torsione muscolare
delle cento notti insonni, e ti sei salvato
per un niente… e io adesso ti rifiuto
e ti amo, come si ama un seme fecondo e disperato.