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Agregado el 27 Ago. 2017 en

María Paula Alzugaray
Nacimiento1974
IdiomaEspañol
CiudadRosario
ProvinciaSanta Fe
PaísArgentina
En el FIPREdición 5Edición 25
María Paula Alzugaray

María Paula Alzugaray

Nació en Rosario, donde vive. Coronda es su paraíso chico. Es Licenciada en Letras. Publicó Todo llegó por sí solo (Alción Editora, 2017), Estampados (con dibujos de María Zulema Amadei, 2014) y Lo albergado (2008). Compiló, editó y publicó las antologías de poetas rosarinos Abat-jour. Antología poético-nocturna (2014); Fin zona urbana. Poéticas sobre el campo (2010); 19 de fondo. Poéticas de la construcción (2008); Pulpa. Antología poético-gastronómica (2006) y Dodecaedro de poetas (2004). Integró el staff de la Revista Viajeros de la Underwood desde 1997 a 2000. Coordinó el Área Literaria en la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario desde donde dirigió la revista literaria Boga de 2004 a 2008. Dirigió y coordinó numerosos ciclos literarios de lectura y escritura. Coordina GatoGrillé Ediciones.

 

Inédito:

 

Coronda curativa

Maná con breñas y dalias
algo más que la idea del invierno
sugiere el rodar de las hojas secas

cumbias desplumadas fosforecen la siesta
los patios deliran matorrales
pistas de baile agitan verdes bicicletas
la casa de las tías
atardece en labios pintados hacia la costanera
en ceremonia desfilan los biguá y debilitan las conversaciones
vuelven angosta la lengua
tiernísimos, si los vieras…

Materia frutal de la que estamos hechos,
máquina de recuperación.

A caballo a vamos pal monte
en trineo de arena a Coronda.

 

Yo ardo y me ofrezco, obedeciéndote.

 

 

De Todo llegó por sí solo (2017)

 

Lidocaine for the soul

Aun en lo efímero hay permanencia
en pastos fugitivos, en ese perro …apuradamente felices.
El relato construye los lugares.

También el destino y el fracaso implican cierto esnobismo.

Este sentimiento de temporal crónico
de pisar botellas rotas
sin encontrar narcótico que despeje el trasnoche.

 

Y ahora que la casa está limpia y ordenada;
¿deberé hacer algo por esto,
qué bebería pensar?

Ansiamos como las guindas
el derecho a la claridad.
Pero nada arde.

 

 

Si no fuera por la lluvia

Día con día la prenda,
el garabato, el idioma despertado,
el avispero por levantar, temperaturas elegidas,
líquidos exóticos, la arrogancia.

Mensajeros químicos. El escándalo,
el dilema de la piel
una ruta comoquiera no importa dónde.

El desastre. No te culpo.

Tiene la noche un asalto y concentrados dardos,
del sótano una caja, la herencia que regresa.
Tiene una escuela especial, un diosero con permiso …no sé,
lo inmediato destrozado, las hormigas grises de la neblina.

Pucha, cómo llueve de exceso de entraña, llueve el desencanto,
el reto y la cosa vacía, el secreto desdichado
la belleza azul a paso de galgo
por las malezas, llueve.

El ardiente cadáver, del folclor: el comienzo.
El impasible, los destellos, lo inmediato.
El amor.

 

 

El ciego en el río
verano de 2011

“La lucidez es la herida más cercana al sol”.
René Char

Fuimos con mi hermana al río a que los chicos se bañen.
Me quedé embobada sobre el terraplén
oyendo gritar a un joven ciego

Tengan cuidado, vengan más para acá

que miraba hacia los ruidos de sus hermanos menores
peleándose con agua y riendo.

Tiresias era el lazarillo. El mediador sin vista.

Cerré los ojos y mastiqué los gajos de la mandarina
persiguiendo entrar en el olvido estético.
Anaranjadas chispas líquidas bebí
pretendiendo quitar transparencia a la situación.

 

 

Sobremesa

Sobra de conversaciones
que salpican, que nadie pidió como postre.
De recuerdos ablusados en hazañas cremosas,
fábulas elegidas porque sí, que nadie ordena.
¡Tanto espamento con las migas, che!

Gente que habla fuerte sobre platos saciados
que cree que sus cosas son necesarias de contarse,
que los demás no estamos en su escenografía.
Hablan, son atrevidos.

Se debe reír para tapar tanta pena, es domingo. Hablan.

Ajenos, lejanísimos hechos. Cuajados como leche con los ecos de fiestas mezcladas.
Carreras de zanjas de caballos de cosas compradas en Martínez y Cía. Ltda.,
de perejiles obesos, vinos dulces y Dios
que llega al campo en carreta
que lee la borra del café en terrazas no en tazas mal enjuagadas, desmultiplicadas.

Tremendas diapositivas, tremendos los perros conjeturales
que soltaban el hilo y se iban tras el costillar mascado.
Nada de perros tullidos para la conversa.

Ensayamos términos con qué cantar también, ah sí sí
al costado de las avispas y de alguna milonga.
“Acá se muere de 90 años… quién enterrará a quién…”.
“No es que se saqueen las palabras, hay otras… como tercerizar”, hablan.

Gamuza de color, la siesta dice: acá estoy.

“Tal vez extrañaría la arena, los caracoles… quién sabe, los separó su madre…”
Lloraban sin comprender.
Lloraban de sobremesa.
Y también eufórico, el invitado cuando todos se fueron, volvió y me besó.

 

 

De Lo albergado (2008)

 

Conceptual

“Tantos momentos que trabajaron para lo que siento.”
Juana Bignozzi

Lo que existe nuestro en otros;
¿qué lugar ocupa?

¿En qué proceso fecundante se hace el traspaso?,
¿a través del soplo de lo maravilloso
de una imagen vulgar?,
¿se ramifican cosas nuestras y se amarran a otros?

Yo dormía, yo estaba en mi casa en silencio durmiendo.
Pero había frases, gestos, mi voz anidando, que vivía en otros.

Esos ladrillos, esas ramas, pasadizos: ¿nos enlazan?,
¿es su construcción el afecto, el tiempo, el odio?

Lo que existe nuestro en otros
(como recursos de lo efímero)
ocupa lugares definidos que los germina.

 

 

es mi cuerpo

soma huésped, ignorancia de mí
primer objeto de conocimiento, ¿manito de ustedes?
resero de un animal donante,
gana y recipiente, obediencia y ofertorio
capricho perecedero, producto culinario,
paquete, fogón, rebaño motor, sanatorio,
obrero del espíritu, inquietud del gustar,

cara de mi enunciado desnudo

cachorro eterno, corsé del lomo y mi energía
que acalora la dermis para el enamoro y su fuerza.

sólo la forma del alma lo embellece
esa es su oportunidad, su triunfo —para adentro, me digo— .

Lugar oportuno, nido del tiempo
casa presente del arreo
maleta de mí, playa de mí, gruta
desaguadero, manantial
ahíta pulpa de entierros —para adentro… —

¿Por qué tumoriza esta carne?, si va buscando
convidarse como pan orbital, pan curativo
hasta el último poro, tajo
última borra.