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Agregado el 27 Ago. 2017 en

Elvira Hernández
Nacimiento1951
IdiomaEspañol
CiudadLebu
Provincia
PaísChile
En el FIPREdición 9Edición 25
Elvira Hernández

Elvira Hernández

Publicó los libros de poesía ¡Arre! Halley ¡Arre! (Ergo Sum, Santiago, 1986), Meditaciones físicas por un hombre que se fue (edición de autor, arte postal, Santiago, 1987), Carta de viaje (Último Reino, Buenos Aires, 1989), El orden de los días (Embalaje Museo Rayo, Roldanillo, 1991), La bandera de Chile (Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1991), Santiago Waria (Cuarto Propio, Santiago, 1992), Álbum de Valparaíso (LOM, Santiago, 2002), Cultivo de hojas (Norma, Santiago, 2007), Cuaderno de deportes (Cuarto Propio, 2010), Actas urbe (Alquimia, Santiago, 2013) y la antología de su obra Los trabajos y los días (Lumen, Santiago, 2016).

 

De Meditaciones físicas por un hombre que se fue (1987)

 

Cuando los días son todos iguales todos pegados unos a otros
a otros todos por el mismo hilo dictatorial conocido
ya nadie reconoce ya los horrores por sus horrores sino por su vértebra
que vertebra la espalda para que vaya rota vaya al suelo
entonces vamos de cuerpo entero saliendo de nuestras concavidades
húmedos todavía amontonados cogidos por sus porciones anudados
anudados vamos reenganchados los huesos líquidos en su hervor
la piel al estirarse hace un chasquido de hojas entre tus muslos
los muslos huesosos como ríos crujen tibios entre lengua
escurriéndose brillante gota a gota por los pliegues.

 

 

*

Cuando los días son todos iguales todos censurados de las noches
los días en horas como toque de queda de las noches
las noches como restricciones nocturnas de los días
las noches separadas de sus días no es posible es injusto
si juntos en el amor vamos emparejados codo a codo
en sus utensilios amatorios reunidos en gemidos y letargos
voraces presurosos ágiles infecundos en las aproximaciones
dormidos en sus recovecos borrosos y grumos encendidos
la ojiva está mayúscula en su impresión la dilatada arquitectura
palpitante gime y lame el humano musgo.

 

 

*

Cuando los días son todos iguales todos repletos por el hambre
el hambre se reparte en estallidos de dientes y esquirlas
se repletan solos los ataúdes ajustados por el hambre
el hambre se repite en hambres y desbocadas denteras
entonces hay un llamado a la lucha que no asombra
la ciudad recupera su pupila delirante espesor de próximos combates
con trayecto de flecha los panfletos van a las esquinas
van anudados como grupos de obreros más adelante más adelante van armados
ya no es un misterio que las banderas rojas borran el hambre
y yo me voy con ellos con mi caracol y mi revólver.

 

 

*

Entonces tú das media vuelta te vas desapareces
ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooDesaparecemos
El pueblo pasará una y otra vez por las páginas de tus libros
tu profesión injusta.
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo1979

 

 

De Santiago Waria (1992)

 

Into the eucalyptus circle…

Into the eucalyptus circle
los chiquillos juegan a la pelota
apatotados refriegan el maicillo
pasan como bólidos
con las caras deshechas por el sudor
en sentido contrario al de los autos
que lentamente toman la rotonda
pateando basura –piedras–
manotazos al aire
escupiendo el alto cielo
los pechos descamisados
como si no les entraran balas

 

 

De Pájaros desde mi ventana (inédito)

 

Verano próximo

Con las temperaturas altas
los tiuques salen de los cerros
hacia la ciudad.
Quieren estar cerca de
lo que empieza a descomponerse.

 

 

Pájaros calcinados

Esos pájaros
–ya no importa su nombre–
también vuelan.

Son cenizas.
Nadie les dirá fénix o
levántate Lázaro.

 

 

Mirado en menos

Esa mirada del medioevo
los discriminó.
Puso a los gorriones
en lugar indigno.
Quizás porque eran adictos al trigo
o por su atuendo.
Espaldar
alpartaz y crestón
no parecían impulsar las cristianas cruzadas.