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Agregado el 27 Ago. 2017 en

Cecilia Pavón
Nacimiento1973
IdiomaEspañol
CiudadMendoza
ProvinciaMendoza
PaísArgentina
En el FIPREdición 25Edición 17
Cecilia Pavón

Cecilia Pavón

Nació en Mendoza en 1973. Es licenciada en Letras por la UBA. En 1999 fundó junto a Fernanda Laguna el espacio de arte y editorial independiente Belleza y Felicidad. Publicó numerosos libros y plaquetas de poesía. Su último poemario es La crítica de arte (Ediciones Juan Malasuerte, Ciudad de México, 2016). En 2012 la editorial Mansalva publicó su poesía reunida Un hotel con mi nombre. Publicó los libros de cuento Los sueños no tienen copyrithg (Blatt y Ríos, Buenos Aires, 2010) y Pequeño recuento sobre mis faltas (Ediciones Overol, Santiago de Chile, 2015; Iván Rosado, Rosario, 2017). Obras suyas han sido traducidas y publicadas en inglés: A hotel with my name (Scrambler books, Nueva York, 2015), Liquorice candies (Scrambler books, Nueva York, 2016) y Belleza y Felicidad (Sand Paper Press, Key West, 2014). Desde 2005 trabaja dando talleres de escritura y de traducción de forma particular y en distintas instituciones.

 

De La crítica de arte (2016)

 

Querido X

 

El mundo es un poema, el poema es una fruta, llena de azúcar en su corazón.

Hoy, domingo por la tarde, yo no entiendo nada, pero nadie entiende nada en realidad.

Eso quería decirte, y también quería decirte

que no viajaremos a conocer el mundo

Pero caminaremos cuatro kilómetros hasta la pista de patinaje.

No iremos hacia la humanidad sino hacia el hielo

Pista de patinaje, mes de enero, la verdadera locura tiene lugar en los bordes

Además, esta tarde se perderá en el tiempo, pero quedará

Para siempre en este libro….

Querido X

Tengo tantas ganas de hacer cualquier cosa,

de hacer todo mal…

de correr y tirarme sobre el piso congelado

O reírme.

Aunque reírse es mejor que llorar

Y la única forma de ascender es la danza

Eso está absolutamente claro

Y la risa es una danza sin reglas.

Cada día doy un paso

 

 

El estilo

Me acuerdo que una tarde de sábado del año 2001, debe haber sido octubre o noviembre, me vestí con un traje color turquesa que tenía un estampado de caballos, era un saco y una pollera, de corte medio sastre, pero de tela blanda de poliéster, que había comprado en 1998 en la Bond Street. El saco tenía un cinturoncito.

Bueno, me acuerdo que esa tarde me puse ese traje y zapatos de taco y dije: ¡Hoy me llevo el mundo por delante!, ¡hoy me llevo el mundo por delante! Y me fui a una lectura en la Casa de la poesía. ¡Llevarse al mundo por delante en la casa de la poesía! Ja, tengo que poner “ja”. Qué gracioso.

Pero yo soy así y cada uno juega sus cartas en la vida. Yo jugué las cartas de la sensibilidad.

Obviamente llevarme el mundo por delante era conocer a un chico que me amara, porque ese sábado estaba sola, pero también era estar totalmente absorta en la Sensibilidad,

Con una falda de poliéster tableada, completamente absorta en la sensibilidad

 

 

Tengo ganas de escribir

 

Más allá de lo que digan los astros…

tengo ganas de escribir…

más allá del color del cielo y la belleza de la palmera o, tal vez por ellos, tengo ganas de escribir

en mi pequeño escritorio, de muebles viejos que eran de mis padres…

Tengo ganas de escribir

Mirando en Facebook las fotos de personas que conocí durante mi vida…

tengo ganas de escribir…

Escribir como si fuera clavando un puñal en la niebla

(…..)

 

 

Me encanta

 

Me encanta llevar a mi hijo todos los días a la escuela

Me encanta limpiar la casa y comer frutas secas

Me encanta cepillar las remeras para sacar las manchas antes de meterlas en el lavarropas

Me encanta pasar el trapo por el piso de cerámica antes de mi taller de poesía

Me encanta ir a nadar a una pileta del barrio de Once

Me encanta tomar un café en un shopping mientras espero que mi hijo salga de un cumpleaños

Me encanta ver la tele por la noche

Me encanta leer una novela de César Aira

que dice que la iluminación sólo está en las cosas pequeñas