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Agregado el 27 Ago. 2017 en

Ángela Segovia
Nacimiento1987
IdiomaEspañol
CiudadÁvila
Provincia
PaísEspaña
En el FIPREdición 25
Ángela Segovia

Ángela Segovia

Es poeta e investigadora. Ha publicado los libros ¿Te duele? (V Premio Nacional de Poesía Joven Félix Grande, 2009); de paso a la ya tan (ártese quien pueda, 2013) y La curva se volvió barricada (La uña rota, 2016). Tradujo el libro CO CO CO U, de Luz Pichel (La uña rota, 2017). Su proyecto teatral Cuarto para niños vivos que no quisieron nacer participó en los V Encuentros Magalia de Teatro Alternativo. Escribió el relato Frutos rotos antologado en Tiempo de relatos (Planeta-Austral-Ámbito Cultural). Ha investigado conexiones entre lenguaje escénico, poético y sonoro en varias piezas: El muro esta noche el río eclíptico para el ciclo de poesía Zírculo Inestable de Tiza (zctz) en La Tabacalera (Madrid, 2011); Ganas dan decirte muchas de para el Festival Intersecciones Poéticas en el Teatro Juan de la Encina (Salamanca, 2015); Archiva vía metalada en las Picnic Sessions del CA2M (Móstoles, 2015); Lo normal normal: un proyecto que encuentre el pensamiento en los desvíos del cuerpo que siente junto a Óscar Villegas y Luciana Pereyra (BNE, 2017). Desde septiembre de 2014 a septiembre de 2016 fue becaria de creación en la Residencia de Estudiantes. Actualmente trabaja junto a la compositora Irene Galindo Quero en la realización de una pieza texto-sonora. Forma parte del Seminario Euraca y escribe una tesis doctoral sobre formas de insurgencia en la poesía chilena postgolpe.

 

 

De La curva se volvió barricada (2016)

 

Al atardecer 

Pues me pagas, dijo Dylan. Pero tú me lo diste, Dylan, cuántas veces voy a tener que explicártelo man. Apura o perderemos la barca. Y lo siento, pero no tengo dinero para pagarte el nombre. Ah, pues al menos págame con un buen whisky, al menos págame con toda la noche. Sí, pero no tengo un duro, dijo Dylan. ¿Y para qué quieres esa guitarra, hijo? Pero Dylan miró a los lados y no vio su guitarra, normal, porque no la había traído, no tenía ni idea de por qué Dylan estaba hablando de ella si nunca la había visto. Me la dejé en la otra orilla, lo siento, es demasiado confuso, ya no sé si te hablo a ti o me hablo a mí, dijo Dylan. Lo siento, pero no tengo dinero para pagar por tu nombre. Y el viento golpeaba contra su paso. Hay una chiquilla al lado del faro, de nombre Polly. Tienes suerte de que no te hayan robado el nombre pequeña Polly, le dice Dylan mientras se saca los guantes, mira, Polly Polly Polly, lo ves, ahí está, brillante, alrededor de tu cabeza, y se pone junto a ella dando patadas a las sogas de las barcas. El viento hace hablar a las hierbas de las junturas, no dicen nada bueno. Todo es normal. Se oyen los gritos de los borrachos por detrás, un aro ilumina la ventana. El vestido de Polly que tiene florcitas. Dylan le pica el hombro con su dedo de gusano y dice, qué pena que no lo envuelven las flores, qué pena, ten cuidado Polly, que no te quiten las flores del vestido. Polly no se preocupa por Dylan, mira lo marítimo, dice, quién es tu amigo, retirando el dedo de su hombro. Dylan ve atrás y están los ricitos, esos ricitos, ah, ya se acuerda, su nariz respira como hablando, ah, ese, sí, es Dylan el ladrón. Bobby acércate, le dice. No creas que no me hace gracia lo de Bob, acuñaste una transmutación obrera, bien bien (aplaude), pero yo soy un príncipe, un lord, venga, paga ese whisky, vamos Polly, a que sí, tú también deberías tomarte uno antes de que te roben las flores. Hasta Bobby podría hacerlo, es muy fácil, se convierten en polillas y se van, como los nombres. Qué joven eres, ricitos, dice Polly. Lo siento, pero no tengo cigarrillos, me los dejé en la otra orilla, quise volver, pero Dylan se alejaba a toda velocidad por la bordura del puerto. Míralo gritar en la ventana. Dylan ya tiene whisky, viva, míralo ahí a Dylan declamando con voz en la ventana, sus ojos bailando, pensando que descubrirá China, o algo. ¿Quién te conocerá desconocido? Mala noche, no me comas los dedos, susurra pegado a la ventana, y se da la vuelta. ¿Cuándo vas a explicarme eso de que te lo di mi nombre?

 

 

mi cuerpo está cargado de

                                                                veneno

veneno son los huesos produciendo dolor     lo

fabrican despacito

para que no me dé cuenta

pero a cada segundo lo puedo notar

son millones de agujeros

caben en cualquier lugar

son mi sola compañía / no me van a abandonar /

/y sobre lo que el otro día no anoté/

tengo que decir que

fue lo más importante que ocurrió

era algo acerca de la voz de una adolescente

que entró al bar donde tomaba una copa

la voz de la adolescente era grave

como una grieta

como la cueva que vi en una playa de Galicia y

que tenía piel de lapas y pequeñas pezuñas de

mar                                       era espectacular

la voz, me refiero                 no pude evitarlo

creo que así fue

y no me sentí mal porque               verás

me acordé de pasolini y de los catorce

del riccè

en lo del arrollo

no tienes que ser sincera muchacha

me digo

 

y cambio un poco la frase:

 

“para las niñas de la vida

la verdad no hará dominio”

 

así me gusta y de la otra manera me rompe

pero es un secreto mío

lo importante es saber que la verdad no hará dominio

de ninguna manera lo hará     para las niñas del barrio

me digo                                entonces salen las nubes

haciendo alvéolos blandos hacia abajo

parecen pequeñitos                               duodenos de

un cachorro del cielo                         eso quise mirar

 

 

apretando mis manos entre los muslos

para hacer como que no existían

mientras un chico tomaba fotos

del arco de color

en el asiento de al lado

 

 

De Amor divino (inédito)

 

pusieron debajo de mi mare un magüey

hojas     radicales     triangulares     carnosas     largas

pusieron debajo de mi mare un magüey

marecita, huye, que te pincharán los sesos

los huequitos dentre los dedos te pincharán

así lo hacen vienen

con lobos pardos

hacen el ruido de frotar con se la tierra

las joyas del centeno se las muerden grávidos

de ponerlo, lo pondrían a la noche

pero ve qué malvados

creen que crecerá

de su brizna de pelo un licor

de mi brizna de pelo un jilguero

que se llamará

pulque azuloso “la noche de los trinos”

se despiden con la mano de las sirvientas

una se llamaba Concetta

la querían mucho

se llevó un anulario se llevó un

anudado

con sus pobres pertenencias:

se llevó

un botecito de pulque pa recordarse la mare

se llevó un botecito de tierra pa recordarse los lobos

se llevó un mechoncito de fruta pa el camino alimentarse

quiso tomar del magüey un pedazo

pero mamá lo impidió

porque mi mare es la guardián del magüey

a lú a lú   vánse de la luz

vánse de la luz grita

 

y yo le dije

eh, un guachinango naranjo

podrías comértelo si quisieras

yo te lo daría con

con todo el amor que me sé

ve, asoma la colita por la enredadera

podrías comértelo si quisieras

es como un hada mija   míralo sesconderse

semilla de naranjada, agita las escamas y huele como un pan

un primor

no seas orgullosa Concetta

podrías comerte mi pulque   de sobras lo sabrías

si quisieras si no fueras tan orgullosa

como eres con tu anulario preparado siempre

siempre para marcharte

no le vales Concetta

mejor quédate y anulamos juntas el guachinango

para comerlo después

bajo el rollizo del emparrado

haríamos la sombra así

como si fuera mostaza

de un color así

como si fuera mostaza

yo te quiero Concetta

cociné el guachinango sólo para nosotras

no te lleves el pulque

que en el desierto no sirve, se lo beben las flores

a la primera, se convierte en los vientos

que nos traen las areniscas a la puerta

y luego no nos dejan salir

lo comprenderías si quisieras Concetta

 

ves?

 

 

la cascada de la reina

 

1492 fue

su año preferido

¡fijar fijar!

¡esplendor esplendor!

le regalaron una

cajita de píldoras

que guardó junto a su

corona

por si acaso

en el ala oeste del

palacio

por si acaso

en el ala este del

palacio

la descubrían un año que

no fuera su preferido

la guardó

debajo de un dibujo de

unas yeguas que

algún pintor de corte

había hecho en la

pared de una de las torres del

ala oeste del

palacio

-dueñas-

todos los días junto a

la caja

rezaba sus inventivas:

conquistar el mundo

conquistar el corazón

eran sus frases preferidas

de sus oraciones

¡fijar fijar!

¡esplendor esplendor!

también

azuzaba a los gatos

mientras rogaba

a los altos que

los moros ya

que los judíos ya diosito

se vayan de nuestra tarta

en su manta de

tejido verdoso

se envolvía rezando

tenía

mucha rabia

marranos de la muerte

vendidos a traidores

decía por

ejemplo a los susurros

tenía

una carretera de nervio que

le bajaba por la pierna izquierda o

por la pierna derecha

según

no entendió lo que significaba

hasta que volvieron las naves:

era una premonición del desbrozado

haremos un cabrito

de

sacrificio

orondo

a las nueces de

la lengua

que son plétoras y

silban

llenitas de inmundicia

lo que el fuego no

limpie

lo limpiará

el ornamento de

el oro de los candiles

las coplas de los

obreros

los sacuden siempre

ella ponía las manos y

sobre su cara y

las deslizaba en

como una cortinilla

que hacía como una danza

pero era una ironía

muy de nosotros se jactaba

negral

tontos

el puño luego lo dob

laba

arrá

contra el misal

que no pensaran

que tenía

el corazón débil de rezamiento

el corazón débil de cerramiento

los leones comeríanlo

si se atrevieran

viendo su desbordaje

por los extremos del brial

salirse

cinco quilates corales

perlados dominios de

mis cofres

todos los donaría

por espumar sus bocas

por decorar sus codales

por fibrilar lo negro de sus dientes

anulen todo pues

Pudor y Dignidad

se agostan

pastos secos

para nuestros fuegos

sacrificiales

yo que me había enamorado

shhhh

de la doncella más

rubia donde los bojes

ella que la mataron por

mala y por

enemiga de mi reino

yo no conozco

botín

más grande queran

las venas de sus brazos

baratijas adoradas por su piel

en recorriendo

anulen

pues

el pasto sucio

y prometo

fijar en piedra los signos

de lo que vendrá

mañana